INFORMACIÓN PARA PACIENTES Y FAMILIARES
1.- ¿Qué es hemodiálisis?
Es una técnica que sustituye a las funciones que hacen los riñones, durante el proceso, la sangre pasa por un filtro para la eliminación de toxinas, retornando la sangre del paciente limpia. El filtro está formado por fibras que contienen microconductos, por el interior de estos fluye la sangre y por el exterior un líquido dializante, que arrastra las sustancias de desecho que traspasan la pared porosa de los conductos, limpiando la sangre. Los poros de estos capilares también permiten la eliminación del exceso de agua y sal del paciente.
Se recomienda dos sesiones de hemodiálisis en todos los pacientes que presenten una diuresis adecuada, y en aquellos pacientes que casi no orinan tres sesiones por semana de tres a cuatro horas dependiendo de los niveles de toxinas.
El paciente para poder realizarse sus sesiones de hemodiálisis debe tener primero un acceso vascular que permita hacer fluir la sangre al filtro y retornarla al paciente (esto es una fístula arterio venosa o catéter).
2.- Tipos de accesos vasculares para hemodiálisis
Para iniciar en hemodiálisis se debe tener un acceso vascular por el cuál extraer y volver a introducir la sangre al organismo.
El acceso puede ser:
- Catéter
- Fístula arteriovenosa (nativa o injerto)
Tipos de catéter:
El catéter es un tubo blando que un médico coloca en una vena grande del cuerpo, normalmente en el cuello y en casos especiales en la pierna a nivel de la ingle.
Los más utilizados son: Permacath y Mahurkar.
- Permacath: Es el catéter recomendado para pacientes que van a estar más de 2 meses realizándose sesiones de hemodiálisis (también conocido como permanente), la vida media es de 6 meses a 2 años; se coloca por debajo de la piel y cuenta con un cojinete de seguridad para evitar que se salga.
- Mahurkar: También es un buen catéter (conocido como temporal), este catéter se recomienda cuando el paciente va permanecer menos de 2 meses en hemodiálisis o se le realizará una fístula a corto plazo; la vida media de este catéter es de 2 a 6 meses..
Debemos tomar en cuenta que ambos catéteres tienen riesgo de infectarse o presentar disfunción, por ello, el mejor acceso vascular, de menor riesgo es la fístula.
Tipos de fístula:
Existen dos tipos de FAV utilizadas como acceso vascular para hemodiálisis.
- Fístula nativa
Se le nombra nativa por usar una vena y una arteria del paciente. El procedimiento es la unión por vía quirúrgica entre una vena y una arteria adecuada,en el brazo o pierna.
Su maduración es de 3 a 4 meses después de haber realizado.
- Fístula injerto
El injerto (vena sintética) se une en forma de U, sirviendo como puente para unir la vena y arteria del paciente. Este tipo de fístula puede ser utilizado después de los 15 días de haberse realizado.
3.- ¿Por qué son importantes los riñones?
Los riñones sanos se ocupan de limpiar la sangre y eliminar el líquido en exceso en forma de orina. Además del trabajo de «eliminación» y «limpieza», los riñones desempeñan otras funciones importantes:
- Regulan los electrolitos, como la concentración de potasio y sodio (sal) presente en el organismo.
- Producen hormonas para:
- Controlar la tensión arterial
- Producir glóbulos rojos
- Mantener fuertes los huesos
La persona que padece de insuficiencia renal terminal, necesita tratamiento para reemplazar algunas de las funciones importantes que hacen sus riñones. Los tratamientos para la enfermedad renal son: hemodiálisis, diálisis peritoneal y trasplante renal, su médico nefrólogo le indicará cual es la mejor opción para usted.
4.- ¿Cuáles son los estadios de la Insuficiencia Renal Crónica?
Son cinco estadios o fases de la enfermedad renal crónica.
La enfermedad renal crónica se divide en 5 estadios o fases de la enfermedad (ERC 1 a 5):
El estadio 3 de la ERC se suele subdividir en los estadios 3a y 3b. Por agruparlos de un modo sencillo diríamos que:
- Los estadios 1 a 3a se pueden denominar estadios iniciales
- Los estadios 3b a 4 se denominan estadios avanzados
El estadio 5 se denomina etapa terminal de la función renal y es el único que tiene necesidad de tratamiento de diálisis (la función renal de los dos riñones es menor de 15%).
Estadio inicial
La mayoría de personas con enfermedad renal crónica (ERC) en un estadio inicial (estadios 1, 2 y 3a) apenas presentan síntomas o únicamente muestran síntomas muy inespecíficos de esta patología, lo cual dificulta la detección de la ERC, entre estos puede presentarse el orinar varias veces en la noche o notar espuma al orinar.
Ante cualquier sospecha es importante consultar a su médico, en esta etapa es más fácil controlar o detener la progresión del daño renal.
Estadio 1
En el estadio 1 de la enfermedad renal crónica, la filtración glomerular (FG) se encuentra en un nivel normal o superior a los 90 ml/min. El estadio 1 es la forma más leve de ERC y puede pasar desapercibida debido a que las personas que la padecen no presentan ningún signo o síntoma.
Estadio 2
Las personas que se encuentran en el estadio 2 presentan un daño renal que provoca una reducción de la filtración glomerular, que se sitúa entre los 60 y los 89 ml/min. Incluso en este estadio, es habitual no observar síntomas que indiquen el daño renal.
Estadio 3
Quienes se encuentran en el estadio 3 de la ERC presentan un daño renal moderado. El estadio 3 se divide en:
- Estadio 3a: la filtración glomerular disminuye a un nivel comprendido entre los 45 y los 59 ml/min. Ocurre a menudo que, incluso en esta fase, el paciente no experimenta síntomas que indiquen el daño renal.
- Estadio 3b: con un filtrado glomerular del 30 al 44 ml/min. La mayoría de pacientes presentan pérdida de proteínas en la orina en cantidad moderada.
Estadio 4
El filtrado glomerular es del 15 al 29 ml/min, considerado un estado pre diálisis, por la disminución severa de la función renal, se presenta en la mayoría de los pacientes con edema de pies, pérdida del sabor de los alimentos y aumento o descontrol de la presión arterial.
Estadio 5
Se considera cuando la filtración glomerular es menor al 15 ml/min, siendo esta función insuficiente para mantener controlado el organismo, siendo necesario apoyo por tratamiento de diálisis. Los pacientes en su mayoría presentan varios síntomas siendo el más notorio las náuseas, vómitos y edema muy evidente.
5.- Síntomas de alerta
Cuando los riñones empiezan a fallar, se produce una acumulación de agua y de productos de desecho en la sangre, además de otros problemas que provocan uno o más de los siguientes síntomas:
- Hinchazón o entumecimiento de las manos, la cara y las piernas
- Cansancio
- Pérdida del apetito
- Náuseas y vómitos
- Disminución de la cantidad de orina
- Disnea o dificultad para respirar
- Hipertensión arterial
6.- Opciones de tratamiento
Existen tres opciones terapéuticas distintas con las que sustituir parte de la función perdida del riñón:
- El trasplante
- La diálisis peritoneal
- La hemodiálisis
Conocer y comprender el tratamiento es una parte importante para mantener una buena salud.
Gracias a los grandes avances médicos que han experimentado la diálisis y los equipos de diálisis, el «riñón artificial» está permitiendo que cientos de personas con insuficiencia renal crónica puedan seguir disfrutando de una vida satisfactoria durante un mayor período de tiempo.
7.- Hemodiálisis vs Diálisis
Hay dos formas de diálisis:
Hemodiálisis y diálisis peritoneal.
La modalidad de diálisis depende de características propias y de la preferencia del paciente. Las dos formas tienen ventajas y desventajas que deben ser compartidas detalladamente con el paciente para la elección más adecuada. Los dos tipos de diálisis son dos alternativas con similares resultados de sobrevida y de calidad de vida. Cuando un paciente tiene contraindicación para continuar en hemodiálisis puede pasar a diálisis peritoneal o viceversa.
Hemodiálisis
Es una técnica que sustituye a las funciones que hacen los riñones, durante el proceso, la sangre pasa por un filtro para la eliminación de toxinas, retornando la sangre del paciente limpia. El filtro está formado por fibras que contienen microconductos, por el interior de estos fluye la sangre y por el exterior un líquido dializante, que arrastra las sustancias de desecho que traspasan la pared porosa de los conductos, limpiando la sangre. Los poros de estos capilares también permiten la eliminación del exceso de agua y sal del paciente.
Se recomienda dos sesiones de hemodiálisis en todos los pacientes que presenten una diuresis adecuada, y en aquellos pacientes que casi no orinan tres sesiones por semana de tres a cuatro horas dependiendo de los niveles de toxinas.
El paciente para poder realizarse sus sesiones de hemodiálisis debe tener primero un acceso vascular que permita hacer fluir la sangre al filtro y retornarla al paciente (esto es una fístula arterio venosa o catéter).
Diálisis peritoneal
Esta modalidad utiliza como filtro de diálisis el peritoneo que actúa como una membrana natural.
El peritoneo es una membrana delgada y húmeda que cubre las vísceras de la cavidad abdominal. Es comparable a un globo. Al introducir líquido de diálisis en este globo cerrado, se produce la filtración de los productos tóxicos y del exceso de agua y sal del enfermo.
La diálisis peritoneal consiste en la introducción del líquido de diálisis a la cavidad peritoneal por un catéter y después de un tiempo, se extrae. Para que el procedimiento sea efectivo el líquido de diálisis debe ser renovado al menos cuatro veces al día y puede ser realizado en la casa del paciente. También existe una modalidad en la que el líquido de diálisis se puede introducir durante la noche mientras el paciente duerme mediante una máquina cicladora que automatiza el ingreso y la salida de éste.
8.- Trasplante renal
El trasplante es una esperanza de vida.
Para quienes reciben un riñón de un donante tendrán la oportunidad de vivir con mayor libertad y con menor restricción alimenticia. Es un tema importante meditar y abordar tanto con la familia como con su médico antes de tomar una decisión al respecto.
No todos los pacientes con insuficiencia renal crónica son candidatos idóneos para el trasplante, por ello, en caso de querer optar por esta opción será necesario que se lo plantee a su nefrólogo. Su médico lo evaluará y platicará con usted sobre sus posibilidades de éxito, si resulta ser candidato deberá someterse a pruebas, análisis y exploraciones necesarias. Para este momento usted habrá decidido si buscará un donante vivo o lo inscribirán al programa nacional de trasplante de persona fallecida y quedará en lista de espera.
Tomar la decisión de donar un riñón requiere una profunda reflexión.
Los donantes vivos suelen ser familiares de la persona enferma: los padres o hermanos o alguien cercano a la familia, como amigos o el propio cónyuge.
La principal ventaja que supone recibir un riñón de un donante vivo radica en el tiempo que se ahorra. Por el contrario, recibir un riñón de un donante fallecido, que normalmente procede de alguien que ha fallecido en un accidente, requiere paciencia, no existe ninguna regla sobre el tiempo que puede esperar hasta que consiga un riñón de un donante compatible.